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jueves, 5 de enero de 2012

"No hay ninguna excusa para los padres vagos"

Francisco Kovacs, médico, propone un método educativo

LA VANGUARDIA LA CONTRA 03/09/2011

Tengo 47 años. Nací y vivo en Palma de Mallorca. Soltero. Presido la Fundación Kovacs dedicada a la investigación médica. Cuando un país tiene un nivel educativo muy bajo y una justicia que no es predecible, no es democrático aunque vote. Creo que en el humano está todo.


Foto: Jordi Roviralta





Educan los padres

En la universidad lo llamaban cerebrito Kovacs. Fue formado por su padre en técnicas especiales de educación temprana. Terminó sus estudios de medicina a los 19 años y se doctoró summa cum laude a los 22. Esa experiencia le ha llevado a desarrollar un método educativo que aúna la intuición paterna con sus investigaciones médicas que explica en Aprendiendo a ser padres. El método Kovacs(Martínez Roca). "Hay un error conceptual: el colegio forma, pero los que educan son los padres. Y el niño se convertirá en un adulto más o menos libre en función de la eficacia con la que asuma sus responsabilidades. Casi cualquier cosa que hace un humano necesita entrenamiento y formación".



En un entorno global competitivo, o aseguramos la educación de las próximas generaciones o hablaremos todos chino rápidamente.

¿Y qué significa educar?
De acuerdo con el conocimiento científico tres cosas: el niño debe estar rodeado de un entorno que fomente al máximo todas las capacidades que su código genético permite. No se trata de hacer nada artificial sino permitir que esa potencialidad fructifique.

No idiotizarlo, vaya.
En segundo lugar hay que rodearlo de afecto. Y en tercer lugar hay que darle modelos de conducta que pueda imitar y que le transmitan los valores que socialmente queremos, véase el rigor, la disciplina, la meritocracia, la justicia, etcétera.

Entendido.
El conocimiento científico demuestra que, al nacer, la mayor parte de nuestras neuronas no están conectadas entre sí. Se conectan o no en función de los estímulos del entorno, y cuanto mayor es el sujeto más difícil. Con lo cual, quien debería fijar el calendario educativo es el desarrollo biológico del niño.

Es usted un poco determinista.
Hay tres estereotipos. El primero es el del salvaje feliz, lo de que hay que dejar al niño que brote espontáneamente como las lechugas. Una educación no intervencionista no es educación, es agricultura. Y condena al niño a ser un fracasado toda su vida. No hay ninguna excusa para los padres vagos.

Radical.
Una vez que el niño ya tiene cierta edad (entre los 10 y 14 años), y empieza a tener una vida cada vez más autónoma en la que la influencia de los padres es cada vez menor, se encuentra con situaciones que son contradictorias a aquellas en que lo han educado.

Póngame un ejemplo.
Si al niño lo han educado bien en su casa, tendrá un concepto claro de la justicia: yo puedo predecir qué voy a hacer y qué me va a pasar, en función de lo que haga, mis padres me van a premiar o castigar. Pero cuando sales al mundo te das cuenta que hay cosas que funcionaban en tu casa que en el ámbito macro no funcionan igual.

¿Entonces?
También es necesario dotar en cuanto es posible al niño de un criterio propio, sólido y fundamentado para que pueda resistir el contacto con la realidad sin considerarse idiota ni abjurar de sus principios.

¿Y cómo se hace eso?
A través de tres claves: Formación, información y ejemplo. No basta con decirle al niño desde pequeño que la honradez es un valor positivo, debes predicar con el ejemplo. Si tú admiras a un ladrón porque preside un gran banco te estas contradiciendo.

Las contradicciones son inevitables.
Hay que darle información para que comprenda que no tiene que cuestionar sus principios sino sobrevivir en un entorno donde no siempre se aplican. Intentar aislar al niño en una burbuja es un suicidio, porque en cuanto el niño sale al mundo se lo comen.

Glups.
Hay que prepararle para que cuando tú ya no estés tan presente, sea capaz de autoeducarse constantemente. Es lo que deberíamos hacer todos los adultos.

Usted bombardea el sistema educativo.
Año tras año, cuando salen los resultados del informe Pisa, el director general de turno o la ministra, si las elecciones están cerca, hace dos declaraciones tópicas típicas y hasta el año próximo. Con este planteamiento el fracaso está garantizado.

¿Qué propone?
Volver a implantar valores y mecanismos educativos contrastadamente eficaces y dejarnos de experimentos pedagógicos. Por ejemplo deberíamos agrupar a los niños por nivel, no por edad biológica. Eso de que los niños crecen industrialmente y el que nació el 31 de diciembre le corresponde otro nivel del que nació al día siguiente es una aberración que sólo cabe en la cabeza de los que perpetraron la Logse.

¿Qué más?
Instalar mecanismos de premio y castigo (que no significa tortura y mimo) que es como funciona nuestro cerebro. Si tratas igual al que estudia que al que no lo hace, estas incentivando que todo el mundo suspenda.

Aboga por una educación tradicional.
Estamos en un entorno políticamente correcto y blandito que nos está llevando al hundimiento colectivo. Ahora por ejemplo la competitividad no está de moda. Pero vivimos en una sociedad globalizada, la competencia está y hay que aprender a manejarla. Aprender a competir es no abusar cuando ganas ni frustrarte cuando pierdes.

¿Qué pasó entre usted y su padre?
Me permitió hacer lo que yo quería siempre que estuviera a la altura: si quieres tocar el piano, te comprometes a hacerlo lo mejor que puedas. Si pretendes ser libre tienes que demostrar que eres digno de esa libertad y que la ejerces bien. No ganas derechos por el hecho de crecer biológicamente.

Interesante matiz.
Si el niño aprende a abjurar del esfuerzo no sólo lo conviertes en un vago, sino que mediatizas todas sus decisiones de futuro, siempre va a hacer lo que le sea más fácil.

Además de educadores, ¿podemos ser amigos de nuestros hijos?
Los padres pueden decidir ser amigos de sus hijos, pero tienen que ser conscientes de que los dejan huérfanos.

domingo, 16 de enero de 2011

"Lo que no aprenderá en el cole" de Gregorio Luri . Escola i vida

DEBATE. Retos educativos / Gregorio Luri

http://edicionimpresa.lavanguardia.es/premium/epaper/20110113/54099889836.html
G. LURI, - pedagogo

Me envía un amigo un divertido panfleto pedagógico de éxito en EE. UU. Se titula 50 cosas que los niños no aprenderán en el cole y su autor es Charles J. Sykes, columnista de The New York Times.Es una mirada irónica a la realidad de la escuela americana, pero la ironía, si está bien hecha, al amplificar los rasgos de la realidad, nos permite contemplar lo que nos pasa sin dramatismos. El éxito del libro evidencia que muchos ciudadanos no acaban de fiarse de lo que les ofrece la pedagogía actual, entre ellos no pocos docentes. También aquí. Han pasado 20 años desde que la Logse pretendiera acercar la escuela a la vida y muchos nos preguntamos a qué vida. La nueva consellera de Ensenyament debe saber que, sean cuales sean sus nobles intenciones, si no se gana la complicidad de los docentes, se quedarán en agua de borrajas. Cedo la palabra a Sykes y que juzgue cada cual la relación entre escuela y vida.

"El verdadero mundo no se preocupará de tu amor propio tanto como tu escuela. El mundo espera que hagas lo que tienes que hacer, te sientas o no satisfecho de ti mismo" (2).

"Lamentablemente, no ganarás 5.000 euros al mes en cuanto salgas de la escuela. Y no serás el vicepresidente de una empresa con coche propio. Puedes incluso llevar un uniforme que no sea de diseño" (3).

"Si crees que tu profesor es duro, espera a tener un jefe. Él no será funcionario, así que tendrá tendencia a ponerse nervioso. Cuando protestes no va a preguntarte qué te preocupa" (8).

"Tu escuela puede no hacer diferencias entre ganadores y perdedores, pero la vida sí las hace" (9).

"La humillación forma parte de la vida. Aprende a tratar con ella" (12).

"Tus padres no eran tan aburridos antes de que tú nacieras. Lo parecen porque tienen que pagar tus facturas, llevarte de aquí para allá, ahorrar para tu educación, ordenar tu cuarto y oírte decir lo idealista que eres" (17). 

"¿Estás enfadado? ¿Y qué? No, de verdad. ¿Y qué?" (21).

"No eres una víctima, así que no te seas quejica" (22).

"La novia de Batman tiene razón: ´No importa quién seas debajo de las apariencias, sino lo que haces´" (24).

"Tolerancia cero = cero sentido común" (30).

"La televisión no es la vida real" (32).

"Sé simpático con los empollones, porque puedes acabar trabajando para ellos" (33).

"No permitas que el éxito ajeno te deprima" (43).

miércoles, 14 de julio de 2010

El papel de los progenitores en la educación

Font: http://www.lavanguardia.es/premium/epaper/20100714/53963889502.html 

Mi papá me cuida

El excesivo proteccionismo al hijo y el ataque a la autoridad del maestro ponen en alerta a la escuela

MAITE GUTIÉRREZ - Barcelona - LA VANGUARDIA, 14-07-2010

LOS EFECTOS "Si sus actos no tienen consecuencias, se vuelven personas menos responsables"

INFLUENCIA La intromisión de los padres llega ahora al bachillerato e incluso a la universidad
Su hija ha llamado gilipollas a un compañero de clase y la sancionaremos por ello", comunicó en una ocasión Montserrat Rius, profesora de secundaria en un instituto de Osona, al padre de una alumna. La respuesta del progenitor no se hizo esperar: "Mi hija no insulta, es imposible que haya dicho eso". Cada vez son más los padres que, ante una situación de conflicto, toman partido por el niño, constatan docentes de todas las etapas educativas. Estudiantes que, a ojos de sus padres, nunca dicen una palabra más alta que otra, que no merecen ser castigados o que requieren una ayudita del profesor para subir nota afloran como una nueva especie en las aulas. Y fuera de ellas son coherentes con su actitud. Muchos profesores temen que la fe ciega que profesa un grupo creciente de padres por sus vástagos acabe creando adultos incapaces de asumir las consecuencias de sus actos. "Sobreprotegiéndolos no les ayudamos a madurar", dice Pere Ciudad, que ha sido profesor de filosofía en secundaria y director de instituto en Barcelona.

Precisamente cuando Ciudad dirigía un centro de secundaria se encontró con un caso de este tipo. Un alumno, hijo de una profesora de otro instituto, trapicheaba con marihuana en el centro. "Informamos a su madre y no se lo creía, decía que eso era imposible, que su hijo nunca haría algo así. Al final tuvimos que expulsar al alumno", explica. Rius expuso hace unos días en la sección de Cartas de los lectores de La Vanguardia un caso real que, a su juicio, ilustra a la perfección lo que a menudo ocurre en clase: una alumna de ESO graba con su móvil a una docente y lo cuelga en Facebook para que sus compañeros se mofen de ella. Cuando descubren a la alumna, los profesores quieren sancionarla durante dos semanas y los padres insisten para que el castigo se rebaje a la mitad. "¿Qué mensaje estamos dando a los chicos si, cuando hacen algo mal, los padres tratan de salvarlos como sea?", se pregunta esta docente, con más de 20 años de experiencia. "A los profesores nos restan autoridad y a sus hijos los convierten en personas menos responsables", apostilla Rius.

Nunca antes como ahora los padres habían estado tan presentes en las aulas. Su implicación en la educación de los hijos es fundamental, se repite una y otra vez. Pero, ¿y si la implicación se torna intromisión? "Es una frontera muy fina, difícil de medir", admite Belén Cid, docente en un instituto de Toledo. Esta profesora de lengua y literatura castellana, además de madre de adolescentes, insiste en que muchos padres "colaboran, se preocupan por la educación de sus hijos y ayudan a los profesores". Pero lamenta que el grupo de padres sobreprotectores vaya en aumento. "Nuestra profesión está un poco denostada y los padres no confían en nosotros como antes", dice Cid. Recuerda una situación en la que castigó a una alumna de segundo de ESO porque hablaba mucho en clase. "Me llamó su madre para decirme que su hija aseguraba que no había hablado, ¿y si no me cree, qué más quiere que le diga?, contesté a la madre; te quedas sin recursos". añade esta profesora.
"Si les castigas sin recreo hay padres que te recriminan que entonces el niño no se puede comer el bocadillo; otros te dicen que ni hablar de castigarlos a partir de las 17 horas porque tienen actividades extraescolares... y lo peor de todo es no contar con el apoyo de la dirección del centro, sin esto estás perdido", afirma Rius, que también valora la buena predisposición de muchos otros padres de alumnos. El punto máximo y más desagradable de este apoyo incondicional al hijo son los casos de agresiones físicas de padres a profesores, situaciones que por suerte son aisladas.

La influencia de los progenitores traspasa ya la educación obligatoria. Sus tentáculos han llegado hasta el bachillerato y la universidad. Ciudad, que gestiona el teléfono de apoyo al profesor del sindicato ANPE, afirma que aumentan las llamadas de docentes denunciando presiones de padres para que suban la nota media de sus hijos en el bachillerato. "Siempre cumplen el mismo perfil: padres con un nivel sociocultural medio-alto que tratan de influir en las calificaciones que pone el profesor, incluso a veces en el temario", explica Ciudad. En lugar de insistir al chico para que estudie más, piden al profesor que suba esas décimas que faltan para asegurar la entrada en tal o cual carrera. "Esta actitud no es nada educativa, los chicos necesitan aprender que no siempre van a tener a sus padres como escudos, que para solucionar sus problemas han de esforzarse por sí mismos", reflexiona Ciudad. Cid afirma que prácticamente cada curso algún padre reclama las notas de su hijo en bachillerato. "La inspección muchas veces se pone de parte de los padres, hace poco a un profesor le obligaron a levantar acta y cambiar la nota de una alumna para que aprobara el bachillerato", explica Cid.

En la universidad ha empezado a verse una imagen que hace una década era impensable: padres que acompañan a sus hijos a matricularse. Y a las jornadas de puertas abiertas que organizan las universidades cada vez acuden más progenitores para enterarse bien de lo que ofrece la futura facultad de su niño. Además son los que preguntan con mayor insistencia, tal como confirman los organizadores de estas jornadas. La afluencia de padres a estos actos ha obligado a varias universidades a crear jornadas de puertas abiertas sólo para ellos. "Pronto nos encontraremos con un padre que venga a reclamar la nota de su hijo", bromeaba el lunes un catedrático de la UAB.

"Los padres se han convertido en equívocos abogados de sus hijos", dice el psicólogo y primer Defensor del Menor, Javier Urra. "Les dedicamos menos tiempo del que querríamos por el trabajo y pensamos que defendiéndoles incondicionalmente demostramos nuestro amor, que sancionarles es traumático", sigue. Estas vacaciones escolares Urra recomienda a los padres pensar sobre ello.

¿ES NECESARIO EL COMPROMISO DE TODA LA SOCIEDAD EN LA EDUCACIÓN?

www. lavanguardia. es/ encuestas

Compromiso paterno y del centro

La carta de compromiso educativo que a partir del curso que viene tendrán que firmar los padres de alumnos se ve como una buena oportunidad para fomentar la implicación de las familias con la escuela. "Si se aprovecha, invitará a la reflexión a muchos padres sobre cuál es su papel en el colegio o el instituto, si no, será un simple trámite burocrático", opina Pere Farriol, presidente de Fapaes, la federación de asociación de madres y padres de alumnos públicas de secundaria. En la carta de compromiso educativo el centro explicará su proyecto educativo, sus ideales y forma de trabajar. Los padres deberán comprometerse a colaborar con ellos y el centro, a respetar sus principios.

En los centros en los que las ampas son más activas y los padres participan más, los resultados escolares y el clima general mejoran, como ya se ha demostrado muchas veces. "Para que esto funcione tanto padres como profesores deben poner de su parte; nosotros debemos entender que los docentes son los profesionales, y ellos que no nos vean como un elemento extraño que viene a fiscalizar su trabajo", añade. La experiencia en muchos colegios e institutos indica que cuando las relaciones no son buenas "es porque apenas hay contacto entre padres y profesores, porque no se han interesado por conocerse", insiste Farriol. Àlex Castillo, miembro del ampa del colegio público Collaso y Gil de Barcelona y vicepresidente de Fapac (federación de ampas de la primaria pública), explica que la implicación de los padres se limita, en la mayoría de casos, a hacer de subsidiarios del centro. "Los profesores están dispuestos a que organicemos la reutilización de libros, el comedor o los casals, pero es difícil que sean receptivos cuando quieres hacer una aportación que va más allá", dice. Ambos creen que el reto está, sobre todo, en la secundaria. Es en esta etapa donde los padres participan menos - a los hijos tampoco les hace mucha gracia ver a sus padres paseando por el instituto-,donde los alumnos afrontan más cambios y donde los docentes necesitan más ayuda. Para Farriol son los propios institutos los que deberían dinamizar las ampas.

TRIBUNA

La implicación escolar de los padres

Gregorio Luri - Profesor y filósofo, autor de ´La escuela contra el mundo´

Los padres desean que la escuela gestione la confianza que le depositan

El Departament d´Educació ha ordenado a los centros públicos y concertados que imparten educación infantil, primaria o ESO que redacten durante el próximo curso una "carta de compromiso educativo" que deberá ser firmada por los padres al matricular a sus hijos. El hecho de que sólo se exija a los padres ya es un síntoma de cómo están las cosas. Deben aceptar los principios educativos que "en el marco de su autonomía" elaboran los centros y estos, a su vez, han de respetar "las convicciones ideológicas y morales" de las familias. Como es fácil de ver, esta carta sólo puede superar la retórica si la posibilidad de elección de centro es real y si cada centro es capaz de perfilar nítidamente su singularidad, definiendo con claridad los hábitos mentales que fomenta.

En toda Europa parecen superados los tiempos en que las familias depositaban su confianza en la escuela del barrio porque era del barrio; ahora tienden cada vez más a confiar en proyectos educativos que les resultan convincentes. La escuela que buscan es aquella que puedan considerar "suya", sea o no la más próxima a su casa. Al mismo tiempo, están abandonando su implicación directa en las discusiones tácticas intraescolares, que tantas suspicacias y frustraciones han generado, para pasar a decidir, con su elección, la estrategia educativa del país. Por eso mismo a los padres no se le debería pedir una carta de compromiso con el centro, sino con el proyecto educativo del centro y, en este sentido, es exigible también a los profesores y a los alumnos. El modelo escolar de la Logse creía que en educación los procedimientos son más importantes que los contenidos y por eso intentaba hacer de la participación colectiva una actividad educadora en sí misma. Pero en la práctica la participación de los padres en las elecciones a los consejos escolares es del 16% en primaria y apenas del 4% en secundaria. El exceso de retórica ha dejado como herencia un cansancio generalizado. No todos los padres pueden o quieren participar. Lo que muchos desean es que la escuela gestione de manera efectiva la confianza que han depositado en ella. Por otra parte, el propio concepto de escuela está cambiando. Algunos padres, al descubrir que no hay escuela que responda a sus demandas, están optando de manera creciente por la educación en casa y los que eligen la escuela se ven obligados a completar los estudios de sus hijos con actividades extraescolares de todo tipo. Salvo casos excepcionales, no se desentienden de sus hijos. Al contrario, lo que hacen es gestionar su educación de manera cada vez más autónoma y, en Catalunya, me temo que con una inseguridad creciente. Suelen tener muy claro que trajeron al mundo un hijo, no un alumno.

viernes, 15 de enero de 2010

Pares i mares d'alumnes de secundària fan un programa de televisió de suport educatiu



http://www.elpunt.cat/noticia/article/2-societat/16-educacio/125096-pares-i-mares-dalumnes-de-secundaria-fan-un-programa-de-televisio-de-sup

15/01/10 02:00 - Barcelona - j.T

Pares, fills i escoles és el títol del nou programa sobre educació que s'estrenarà aquest dissabte a deu canals de la Xarxa de Televisions Locals (XTVL). Es tracta d'un nou format que pretén ajudar i assessorar les famílies respecte a l'educació dels fills. Per aconseguir-ho, el programa recrea una escola on els alumnes no són els fills adolescents, sinó els seus pares. Aquest nou format neix a partir del programa Experiències educatives emès a 25 televisions entre el 2006 i el 2008. Tot i que Pares, fills i escoles s'adreça principalment a l'entorn familiar dels adolescents, s'ha concebut com una eina per a tota la comunitat educativa. La Federació d'Associacions de Pares i Mares d'Alumnes (FAPAES) i la Diputació de Barcelona han elaborat aquest programa, produït per Canal Terrassa Vallès. Els 13 capítols de Pares, fills i escoles, de 25 minuts, estan dividits en dos blocs que tracten tant el paper dels pares en l'àmbit familiar com el compromís de les famílies amb l'escola dels fills. Cada capítol està dedicat a un tema concret, sobre el qual un expert resol dubtes de qüestions com l'educació emocional, el sexe o com enfrontar-se de manera crítica als mitjans de comunicació. Un dels episodis, Coneguem la nova llei d'educació! està dedicat a divulgar la LEC, aprovada el mes de juliol passat. Deu canals –Canal Terrassa, TV Badalona, Olot Televisió, TV L'Hospitalet, Canal Blau TV-Maricel TV (Garraf), Gavà TV, Canal Reus TV, Televisió del Berguedà, VOTV (Vallès Oriental), i TAC 12 (Tarragona)– estrenaran demà a la tarda el programa tot i que més endavant també s'oferirà a altres canals de la XTVL.
Darrera actualització ( Divendres, 15 de gener del 2010 02:00 )