sábado, 9 de octubre de 2010

Més sobre neuroeducació

Holanda-España VII: Neuro-Educación
 
http://www.lavanguardia.es/lv24h/20101006/54019186249.html
 
Xaro Sánchez | 06/10/2010 - 17:03 horas
Xaro Sánchez El libro que no se puede leer, libro artista
 
"Waiting for "Superman"" es el nuevo documental de la misma factoría que llevó a cabo "An Inconvenient Truth", y pretende movilizar a la sociedad americana de la misma manera que lo hizo el ecomensaje de Al Gore. El sistema educativo americano también está repleto de fallos y de eso va a haber constancia en el documental. Arne Duncan, el Secretario para la Educación del gobierno de Obama, calificaba recientemente a la educación americana como una crisis nacional de salud pública. Les va hacer falta, como a nosotros aquí, comenzar a aplicar medidas de todo tipo y sobre todo aquellas que mejor pueden rendir cuentas a la educación en términos de eficacia. El breve artículo sobre la Educación en América que leí en el The Economist de vuelta de Amsterdam en el avión se unió a dos ideas más que me rondaban: una, el bajo porcentaje de paro juvenil de Holanda y dos, la neuroeducación.

No hay duda de que aprender y enseñar están intrínsecamente unidos con el funcionamiento del cerebro. Es tan obvio que no se entiende por qué durante los últimos años la investigación en educación y en neurociencia se han mantenido separadas, sin puntos de encuentro, sin intercambio de resultados. Se entiende como siempre por la insistencia en mantener territorios profesionales, pero no se puede admitir su incongruencia por más tiempo. Necesitamos saber cómo aprenden los niños y las niñas para enseñar.

Afortunadamente empiezan a haber diferentes grupos pluridisciplinares de trabajo en diferentes países del mundo formados por padres, educadores y neurocientíficos que intuyen "con certeza" que la Neuro-Educación puede aportar una información clave para solucionar algunos problemas del sistema educativo en cualquier parte del mundo. Por que los resultados académicos nefastos no son un problema de unos cuantos gobiernos, si no un problema que parece global.

En USA, la International Mind, Brain, and Education Society o el programa de Neurociencia y Educación de la Organization for Economic Co-operation and Development, la Initiative in Neuro-Education de la Facultad de Educación de la Universidad Johns Hopkins, el programa de neurociencia educativa de la Universidad de Cambridge en Inglaterra, el programa de investigación Mente, Cerebro y Educación de Japón dirigido por Hirokazu Tanaka, o el recientemente fundado programa en neuroeducación de la East Normal University de Shanghai o la organización Europea para la investigación en el aprendizaje (EARLI) que se reunirá en Zurich este mismo año para discutir sobre aprendizaje y cerebro, son algunos ejemplos de iniciativas internacionales para promover la colaboración entre educadores y científicos del cerebro para desarrollar medidas basadas en la evidencia que informen y finalmente consigan transformar las políticas educativas, y por consiguiente aumentar la competencia de los futuros ciudadanos para adaptarse a las necesidades profesionales del siglo XXI.

La neurociencia ya se ha demostrado útil para acercarse a otros problemas sociales, médicos o de cualquier índole aportando el conocimiento básico de cómo el cerebro funciona, interacciona y se desarrolla. Ahora es el turno de la educación. El conocimiento neurocientífico debe salir de los círculos habituales de expertos para aportar soluciones sociales, conocimiento "utilizable". Y aunque es una área relativamente nueva de encuentro que precisa sobre todo para empezar de pulir un lenguaje común, promete crear métodos de enseñanza y programas curriculares mucho más efectivos.

Imagínense la aplicación del conocimiento del aprendizaje multisensorial, de las funciones ejecutivas cerebrales, o los efectos disreguladores del estrés o de los hábitos desadaptativos o el sueño sobre el aprendizaje, o los procesos de percepción, atención, memoria y aprendizaje cerebral, etc sobre la educación desde las primeras etapas de vida. La investigación neurocientífica rigurosa puede trasladarse a la escuela y ser también testada en cuanto a su eficacia creando equipos de investigación conectados o inmersos en la misma escuela.

Este fin de semana me invitaron a dos fiestas de cumpleaños de dos "jóvenes" holandeses respectivamente, una en Oudebildtdijk y otra en Leeuwarden, ambas en la provincia de Friesland. Como es de suponer la mayoría de los asistentes eran jóvenes, tenían entre 22 y 26 años,… todos tenían trabajo!!… y eso que la provincia de Friesland no es precisamente Amsterdam, ni La Haya, ni Utrech,.. ni se encuentra en la zona más rica de Holanda, más bien es una zona rural envuelta por el Mar del Norte, un fuerte viento y por una espléndida naturaleza. Pero en esas dos fiestas de cumpleaños había jóvenes agricultores, un asistente social que trabajaba en una residencia de ancianos, una economista de una fábrica de exportación de semen, una geógrafa y un asesor de empresas de exportación de maquinaria…entre otros, nada especial ni extraordinario más que el hecho de que con menos de 30 años ya trabajaban o lo combinaban con el estudio…

Por los alrededores de Oudebildtdijk, en la provincia de Friesland, al norte de Holanda y tocando al mar de Frisia (Waddenzee en neerlandés, Waadsee en frisón) hay jóvenes con trabajo y padres orgullosos de que sus hijos sean independientes.
 

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